
- DIRECTOR Denys Arcand
- GUIÓN Denys Arcand
- MÚSICA Philippe Miller
- FOTOGRAFÍA Guy Dufaux
- REPARTO Marc Labreche, Diane Kruger, Sylvie Léonard, Caroline Neron, Rufus Wainwright, Macha Grenon, Emma de Caunes, Didier Lucien, Rosalie Julien, Jean-René Ouellet
- PRODUCTORA Coproducción Canadá-Francia; Cinémaginaire Inc. / Mon Voisin Productions
Valoración: 10
El tema de la película (esto puede estar sujeto a toda clase de discusiones y disensos, incluso los propios) es la fantasía, notablemente representada por fragmentos dentro del film que desplazan la narración de lo real de la vida de Jean Marc, todo un soñador, absolutamente hastiado de su vida familiar y del estilo que le impone el éxito de su mujer, una fanática del trabajo que no deja de ascender y de posicionarse cada vez mejor entre los suyos, aquellos quienes no son bien vistos por Jean-Marc, quien en cambio quisiera ganar el Goncourt, recibir ovaciones en un teatro, ser un hombre caballeroso y valiente, con armadura, y siempre, siempre, provocar una excitación impostergable en las mujeres que lo conocen a él, un hombre exitoso, a quien el reconocimiento le llegó tarde, pero le llegó, aunque en su vida, la otra, tenga pocas opciones reales para evadirse de un trabajo en el Estado, en el que, además de tener una pésima relación con su superior inmediato, debe exponerse continuamente a historias deprimentes de la gente a la que tiene que asistir.
La edad de la ignorancia narra cómo, mediante la imaginación, un hombre consigue escapar de su mediocre vida y sumergirse en un universo fantástico donde él es el gran héroe. De esta forma, Jean-Marc se convertirá en sus sueños en un caballero de armadura brillante, una estrella artística y un exitoso novelista con mujeres rendidas a sus pies. Pero cuando esa ilusión concluye y no queda otra opción que enfrentarse a la realidad, aparece el verdadero: un insignificante marido y padre fracasado que fuma a escondidas. ¿Cómo resolverá esta contradictoria situación? Pues sin dejarse dominar por su fantasía y dándose otra oportunidad en el mundo real.





